El entretenimiento encontró una nueva pantalla y mide apenas unas pulgadas. Son los microdramas verticales, series pensadas específicamente para mirar desde el celular, con capítulos de alrededor de un minuto, temporadas cortas y finales que buscan que el usuario siga deslizando... pero dentro de la misma historia.
El formato nació con fuerza en China y otros mercados asiáticos y ahora busca conquistar Occidente. Una oportunidad que ya está siendo aprovechada desde Argentina por Gennial, estudio y laboratorio de contenido AI-nativo que durante agosto produjo 20 series verticales por encargo de plataformas especializadas.
“Es un formato muy demandado en todo el mundo. Arrancó en China y en los países asiáticos ya es un boom. Factura más en China de lo que factura todo Hollywood”, contó Adrián Garelik, cofundador y CEO de Gennial, durante una entrevista en el streaming de República de Córdoba.
Fuera de China, el mercado también empieza a tomar escala. Según las estimaciones que maneja la compañía, el negocio de los microdramas ya factura entre US$ 4.000 millones y US$ 5.000 millones fuera de ese país y continúa creciendo. Un estudio presentado en el Vertical Media Summit 2026, de hecho, proyecta que los ingresos globales del segmento , sin China, llegarán a US$ 4.000 millones este año, con un crecimiento del 33,3%.
Una serie en una semana
La ecuación que vuelve atractivo al formato para las plataformas es sencilla: historias cortas, producción rápida y consumo directo desde el teléfono.
El formato típico tiene 30 capítulos de entre un minuto y un minuto y medio. Y ahí aparece la gran ventaja que aporta la inteligencia artificial.
“Hoy un formato típico es de 30 capítulos de un minuto a un minuto y medio. En una semana producimos una serie así”, explicó Garelik.
En Gennial, el proceso se apoya en Muses, una plataforma propia que integra 60 agentes de IA especializados en distintas tareas: desde la generación de ideas y guiones hasta personajes, realización y medición de resultados.
La velocidad contrasta con los tiempos de una producción audiovisual tradicional. La startup asegura que puede completar una temporada de 30 episodios en tres o cuatro días, aunque el proceso completo puede extenderse aproximadamente una semana según el proyecto.
Y hay un dato importante para entender el modelo: no todo lo hace la IA. “En alguna parte de nuestro proceso para crear microdramas verticales hay humanos involucrados”, remarcó Garelik.
“Sangre Enemiga”, el Piel Naranja de Gennial
Entre las producciones que ya salieron del laboratorio de Gennial está Sangre Enemiga, una fantasía romántica de vampiros hiperrealistas que estrenó el 26 de agosto en Idilio, plataforma colombiana de microdramas en español disponible en más de 50 países.
La historia tiene una fórmula clásica: una cazadora de vampiros se enamora de un vampiro. Para Garelik, el título representa algo más que una producción dentro del catálogo. “Sangre Enemiga es nuestro Piel Naranja, nuestro Rolando Rivas”, graficó el CEO, en referencia a aquellas ficciones populares que conseguían convertirse en fenómenos masivos.
El catálogo que Gennial está produciendo para este nuevo mercado no se queda ahí. Entre los próximos estrenos aparecen El Ladrón de Mi Vida, Casada por un Algoritmo, Novia Sustituta, Votos Dorados y Me Contrataron para Destruirlo.
De Argentina al mundo
La estrategia de Gennial no apunta solamente al mercado local. La compañía trabaja con plataformas internacionales especializadas en este formato, entre ellas Shorta, Idilio, ReelShort y DramaBox.
El modelo de distribución también cambia respecto de la televisión tradicional. Las plataformas suelen liberar los primeros episodios de manera gratuita y cobrar al usuario para continuar con la historia.
El objetivo es generar un hábito de consumo similar al de las redes sociales: episodios breves, consumo recurrente y una historia diseñada para terminar justo cuando el usuario quiere saber qué pasa después.
Según un estudio de Holywater Tech y Owl & Co. presentado en el Vertical Media Summit 2026, 89% de los usuarios que consumen series generadas con IA quiere ver más, mientras que 55% ya se considera fan de este tipo de producciones.
La conversión a suscripciones pagas tampoco muestra una desventaja frente al contenido tradicional: quienes llegan a un microdrama generado con IA a través de anuncios en redes se convierten en suscriptores en un 23,6% de los casos, contra 23,9% entre quienes llegan a una producción live-action.
El negocio compite contra TikTok, no solo contra Netflix
Los microdramas tienen además un territorio de consumo muy particular. 70% de los usuarios los mira en la cama antes de dormir y 59% desde el sofá, mientras que los domingos concentran la mayor audiencia.
También aparecen durante viajes, esperas y tareas domésticas. Es decir: en buena medida, compiten por los mismos minutos de atención que hoy ocupan las redes sociales.
El público femenino lleva la delantera: las mujeres consumen microdramas aproximadamente 1,35 veces más que los hombres, aunque la diferencia se está achicando. Y el 65% de los usuarios lleva menos de un año consumiendo este formato, una señal de que todavía se trata de un mercado joven.
IA sí, pero con humanos en el medio
La discusión sobre inteligencia artificial en la industria audiovisual suele plantearse como una disputa entre tecnología y actores. El modelo que propone Gennial intenta ubicarse en otro lugar: utilizar IA para acelerar y escalar la producción, pero mantener intervención humana en el proceso creativo.
“Está claro que la IA llegó para quedarse y está transformando todas las industrias. El cine no es la excepción”, sostiene Garelik.
Gennial ya dio otro paso en esa dirección: prepara el lanzamiento de su propio estudio de grabación live-action, con el objetivo de combinar actores reales con herramientas de inteligencia artificial.
Así, la startup argentina busca jugar en las dos puntas de una industria que está cambiando rápido: la producción audiovisual tradicional y la nueva fábrica de historias verticales generadas con IA.
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