Jue 11/06/2009
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IB) No fue la catástrofe que algunos temieron hacia fines del 2008, pero lo cierto es que el 2009 tuvo un comienzo claramente recesivo, pese a los números disimulados del
Indec. Autos abajo un 20% en unidades, consumo en supermercados casi planchado, pocas inversiones y un número clave en rojo: la recaudación nacional sólo crece en los dibujos del gobierno porque bien leída (en términos reales, descontando una inflación del 23%), cae un 10% en la primera mitad del año.
Así las cosas -me parece- buena parte de las empresas se concentraron en cuidar lo que tenían, no retroceder demasiado y “aguantar”.
Pero todavía queda la otra mitad de este 2009 y -objetivamente- hay algunos indicios para el optimismo. Es que más allá del resultado electoral -que sin dudas influirá, aunque no decisivamente-, los números fiscales no están comprometidos para el 2009 y -con un poco de prolijidad- se pueden arreglar los del 2010. Además, nuestro vecino gran mercado, Brasil, si bien anunció oficialmente recesión, parece que empieza a salir de ella y -un gran dato- los valores de nuestros commodities (la soja básicamente), están muy fuertes.
Pareciera que “la base está”. Habría que sumarle un poco de confianza en los agentes económicos (desde el consumidor a la pyme y gran empresa) para que en la segunda mitad del 2009 que empieza en breve, podamos “salvar” el año. En tu empresa, ¿cómo lo ven?
Javier Cordeiro: “Somos una sociedad de sucios. Por más contenedor, tachos cada medio metro y campañas de concientización, el papelito va al piso, la botellita descartable a la vereda, y así. Como muestra, dos botones: La calle San Martín entre Colón y la Plaza, y la cuadra de Rivadavia, a la vuelta de la Iglesia de la Merced. Dos postales espectaculares para los visitantes... y para quienes a diario pasamos por ahí”.
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