Vie 04/07/2008
Gabriel Fada: “Es evidente que poner un nombre plagiado es una de las típicas avivadas argentinas, la cual comparto es una falta de creatividad e inteligencia; pero es una manifestación de actitudes que vemos todos los días. Basta pasar por la peatonal para ver numerosos vendedores de películas o DVD truchos, quienes, sin desconocer una situación de necesidad, están cometiendo un delito al frente de las autoridades, y éstas se lo permiten”. (NdelE: A eso, exactamente a eso, apunta la teoría de la ventana rota. Siempre se empieza por un delito “menor” y se termina...).
Claudio Rizzi: “Más que la ventana rota, en la Argentina hay fisuras en los cimientos. La semana pasada un funcionario `iluminado´ de Educación en Mendoza proponía eliminar el 0, 1, 2 y 3 (en un rango de calificaciones del 0 al 10), para que los chicos no se desalienten y dejen la escuela. Por favor, ¿hasta cuándo vamos a eliminar el sistema de premios y castigos y poner límites? Lo de Franco Moratta no admite discusión... No hay una ventana rota, directamente, tambalea el edificio”.
Y vos, ¿cómo lo ves? Opiná aquí.
Lo sorbí despacio, sentado en una banqueta ante la puerta de la cocina.
Era la hora secreta del cielo: cuando más refulge porque los seres humanos duermen y ninguno lo mira.
Tan despejado como el universo celeste estaba yo.
Pensé en Marta, sin pena.
El pasado era un cuadernillo de notas que se me extravió. Antonio Di Benedetto, Zama.