El futuro llegó
Biosidus es una de esas empresas que dan orgullo: batalla en el mercado de los biomedicamentos donde sólo juegan multinacionales de países centrales. Con una cartera de productos que incluye desarrollos propios y biosimilares, esta compañía escindida de Sidus avanzan en dos tecnologías de punta: terapia génica y animales transgénicos.
Su vaca “Pampa Mansa” genera en su leche Somatropina (la hormona de crecimiento que le faltaba a Messi) y avanzan en medicamentos que “fabrican” arterias para terapias cardíacas y de miembros periféricos.
Santiago García Belmonte, casado con cinco hijos, habla como médico pero es licenciado en Administración y dirige Biosidus desde 2010, cuando la empresa tomó un giro en su plan de negocios. Hoy crece al 25% anual (factura unos US$ 50 millones) y están apurados por captar el gran crecimiento de los biomedicamentos.
Biosidus es una de esas empresas que dan orgullo: batalla en el mercado de los biomedicamentos donde sólo juegan multinacionales de países centrales. Con una cartera de productos que incluye desarrollos propios y biosimilares, esta compañía escindida de Sidus avanzan en dos tecnologías de punta: terapia génica y animales transgénicos.
Su vaca “Pampa Mansa” genera en su leche Somatropina (la hormona de crecimiento que le faltaba a Messi) y avanzan en medicamentos que “fabrican” arterias para terapias cardíacas y de miembros periféricos.
Santiago García Belmonte, casado con cinco hijos, habla como médico pero es licenciado en Administración y dirige Biosidus desde 2010, cuando la empresa tomó un giro en su plan de negocios. Hoy crece al 25% anual (factura unos US$ 50 millones) y están apurados por captar el gran crecimiento de los biomedicamentos.