Lun 13/05/2013
(Por Guillermo López - @guielopez) Primero fue la huella ecológica, que mide el impacto ambiental generado por la demanda humana que se hace de los recursos naturales existentes; luego, la huella de carbono, que se enfocaba en las emisiones de gases que provocan el efecto invernadero; mañana el concepto central de la sustentabilidad será la Huella Hídrica (HH): el índice que mide el volumen total de agua dulce usado para producir bienes y servicios o consumidos por un individuo o comunidad.
“En un par de años para las empresas será normal hablar de ‘huella hídrica’”, vaticinó Ana Carolina Herrero, investigadora de la Universidad Nacional de Gral. Sarmiento (UNGS) y de la Fundación Naturaleza para el Futuro (FUNAFU), quien disertó el jueves pasado en el 1er Congreso Iberoamericano de Protección, Gestión, Eficiencia, Reciclado y Reúso del Agua.
“Es un indicador que hace visible lo invisible. ¿Sabías que para elaborar una rodaja de pan se necesitan 40 litros de agua?”, acota la especialista a EcoNegocios, quien explica que “así como lo es hoy la huella de carbono, en unos años la huella hídrica será un factor de diferenciación de productos o servicios y los usuarios podrán decidir que bienes son más sustentables fijándose en ese índice.”, agrega.
¿Ya se está utilizando en el comercio este indicador?
Sí, en muchos países. Francia, por ejemplo, ha pedido la huella hídrica para los vinos que importa desde Mendoza. Pero por ahora, en nuestro país la medición es optativa. El primer relevamiento exhaustivo se está haciendo en estos momentos en San Luis.
(Más sobre el nuevo concepto sustentable, en la nota completa)
Los detalles en vidrio que suelen ser los grandes protagonistas de los baños comenzaron a ganar terreno en otros ambientes de la casa. Ana Manghi fabrica artesanalmente estar guardas que ya se ven en ventanas, espejos, paredes y hasta pisos llegando a encontrarse modelos en macetas y balcones. Pasá y conocé de qué se trata esta tendencia lúdica y colorida…