Lun 23/01/2012
Hace rato ya que las multinacionales del tabaco se baten en retirada de los mercados publicitarios, pero -en absoluto- del mercado de consumo. Exiliadas de la televisión, de la radio, de la vía pública, de la gráfica y hasta de los esponsoreos, cada vez más se ven obligadas a disfrazar sus acciones promocionales. Un claro ejemplo son las acciones que Philip Morris realiza para su nuevo cigarrillo “caps”, un pitillo con una cápsula que al romperla, lo transforma en un cigarrillo mentolado.
Casi sin identificación de Philip Morris, la acción promocional “Las bolas están para romperlas” en Bahía Los Mimbres, tiene todo legalmente cuidado: sólo pueden ingresar al espacio mayores de 18 años que admitan ser ya consumidores de tabaco y, como la empresa no puede más regalar productos, las promotoras invitan al canje. En efecto, para poder probar un Philip Morris caps tenés que entregar uno de tus cigarrillos y de esa forma la tabacalera no violenta la ley.
Dentro de la carpa tenés juegos para ganar premios y no te vas sin que una promotora recabe todos tus datos para futuras acciones de marketing directo.
(Por Eduardo M. Aguirre - @EduAguirre) El tan difundido y comentado cierre de almacenamiento Megaupload plantea algunos interrogantes respecto de lo que estaba tornando una (¿sana?) costumbre por parte de los usuarios: guardar sus archivos en la nube. ¿Quién garantiza que no sucederá lo mismo con cualquiera de los otros servicios? ¿En quién podremos confiar?