Jue 05/12/2013
(Por Rubén J. Ullúa, analista de Mercados Financieros – @Ullua) No es la primera vez que remarcamos el concepto que los mercado financieros se mueven en base a las expectativas, y si bien estas pueden ser muchas veces subjetivas, en definitiva son las que terminan marcando tendencia de un activo financiero. De hecho, ninguna persona compra un activo pensando que el mismo se va a depreciar y de igual modo nadie vende un activo si piensa que el mismo se terminará apreciando (claro que esto es siempre que no haya ningún tipo de presión).
Es por lo comentado que el lector debe saber que las noticias muchas veces impactan de manera positiva o negativa en el mercado; sin embargo es muy poco probable que una noticia marque tendencia y que el mercado no la haya venido advirtiendo de manera previa.
En los últimos días, más precisamente desde el cambio de gabinete realizado por el gobierno, de “manera forzada”, no sólo se buscó espantar los fantasmas de un salto alcista en el tipo de cambio “paralelo”, sino que incluso se buscó achicar la brecha existente entre el precio oficial del dólar estadounidense y justamente el precio de la divisa en el mercado marginal. El mensaje que se trataba de dar allí era de un mayor control en el tipo de cambio, que de esta forma desincentive al público de acceder al dólar “blue”.
Sin embargo, como las herramientas utilizadas no son posible de sostener en el tiempo, las mismas sólo generan una alteración en la tendencia principal, pero no la modifican.
(¿Qué tendencias muestra hoy del mercado futuro del dólar? en la nota completa)
Federico Nalbandian: “Creo que es una persona igual que cualquiera, donde no siempre tiene que estar acompañado; imagino también que tuvo un periodo de espera entre una conexión aérea y otra, y paso por el dutty (¿quién no trae regalos cuando va a otro lado?)...”.
Soledad Argarate: “Veo a una persona que es gobernador, sentado esperando en un aeropuerto... pensando. ¿Qué tan grave puede ser? ¿Lo criticamos por actuar como un hombre común? Si se moviera con un séquito lo criticaríamos como si fuera Ricardo Fort”.
La foto que escandalizó más que los gendarmes que nunca llegaron; repercusiones aquí.