Vie 07/01/2011
(Por
Henry von Wartenberg, enviado especial). El cruce de la cordillera trajo algunas dificultades de logística, ya que los pilotos llegaron mucho antes que sus respectivos equipos. El bivouac de Calama era un ir y venir de corredores buscando donde reposar sus fatigados huesos luego del duro largo enlace y el durísimo especial. En algunos tramos la hoja de ruta los hizo transitar a casi 3.500 metros de altura y el cansancio se hizo notar al llegar al campamento.
El problema fue que no estaban los motorhomes ni las carpas de cada team, demorados por el largo cruce y los exhaustivos controles de la aduana chilena.
Algunos corredores, como
Orlando Terranova del
BMW Personal Team (BMW #309, 6º en cumplir la etapa, foto), optaron por la comodidad del espacio
Personal para hidratarse y relajar sus músculos. Nos contaba el piloto mendocino, que la parte que más sufre del cuerpo es el cuello y es fundamental recuperar la movilidad para la siguiente etapa.
(Más sobre El Personal Dakar que no vemos en
nota completa).