Vie 28/08/2009
Siempre me llamó la atención lo efímera que suele ser la vida de muchas marcas de indumentaria. Se me ocurre que algunas -como
Rodrigo- viven a mil una corta y explosiva carrera para convertirse luego en historia.
A mayor fama y exposición -parecería ser la lógica- una muerte más próxima se les avecina.
“En esta industria la barrera de ingreso es muy baja -explica
Claudio Drescher (foto), padre de marcas longevas como
Caro Cuore o
Vitamina-; eso hace que ingresen muchos jugadores no necesariamente profesionales que no saben manejar las vicisitudes y las diferentes etapas en el desarrollo de una marca”.
Y aunque en la base de todo tiene que haber un buen concepto y un gran diseño, luego hay que saber entender y guiar el proceso de desarrollo de una marca, creciendo en el mercado nacional y conjugando las tensiones entre volumen (necesario para mejorar el negocio) y exclusividad (que es lo que piden todos los clientes).
“En algunas prendas de
Jazmín Chebar, a Córdoba llegan 4 ó 5 unidades, una por talle -explica Drescher, quien no se cansa de alabar el talento de su socia para el diseño y la creación de tendencias-; nosotros estamos trabajando un marca para los próximos 100 años”, dice y no habría que tomarlo a la ligera: Caro Cuore, su primer “hijo” ya está pisando los 30 y -aunque él ya no tenga que ver con ese desarrollo- sigue gozando de muy buena salud.
Marcelo Daniel Ferreyra: “En la nota me parece desajustado el pasaje de Baby Boomer y Generación X. Los de la generación de los años sesenta no somos tan `materialistas´ y tampoco fuimos `hippies´, difícilmente podemos ser escépticos. Sí vivimos un cambio como dice, del `winco´ al walkman y todo lo que viene. ¿Qué tal un mix `Baby X´. Saludos”.
De Generaciones Y, X, Baby Boomers y Tradicionalistas, todas las opiniones aquí.