Jue 30/06/2011
En un mundo en el que los consumidores buscan gratificaciones instantáneas (sólo el 15% de sus actos lo realizan de forma racional, el 85% restante es impulso) las marcas encuentran un desafío: anclarse en los actos inconscientes de los consumidores. Para esto, necesitan contar con elementos simbólicos que les permitan ingresar en el comportamiento irracional de los hombres, para generar así un concepto de marca que trascienda.
Y a eso es a lo que apuntó Martin Lindstrom, el referente mundial del neuromarketing en su charla de World Business Forum, Argentina 2011: las marcas deben poder dividirse en distintos componentes como color, imágenes, nombre, rituales, tradición, formas, lenguaje, olor, sonidos y tacto. “El neuromarketing es la forma en que nosotros podemos entender mejor el pensamiento inconsciente. Una marca destrozada tiene que poder dejar un marcador somático en el consumidor que debe entender de quién estamos hablando”.
Hoy en día, el 83% de las marcas apela sólo al sentido de la vista, dejando el 17% restante para los demás sentidos como sonido, olfato, que en algunos casos son más importantes que el factor visual. El consumidor del futuro es “multitask”, entonces no hay que mostrarle todo, hay que usar todos los sentidos para envolverlo. (Algunos ejemplos de marcas exitosas que siguen esta estrategia en nota completa).
El proyecto contempla edificar un depósito fiscal de 4.000 m2 cubiertos y 3.000 m2 destinados a una zona primaria aduanera en un predio contiguo al Parque Industrial Ferreyra. Además, desde la Cacec impulsarán la creación de un Parque Industrial en el resto del predio (20 hectáreas)-, que se ejecutará en dos sectores: uno, asignado para el establecimiento de industrias y dispondrá de 153.000 m2 edificables. El otro, prevé una zona de servicios vinculados con el parque (bancos, restaurante, oficinas, hotel, etc.), que tendrá una superficie de 32.000 m2 para construcción.