El Noble (Sabores Nuestros) lanza su segunda marca: quiere 50 locales en el país en dos años

Con  una planta con capacidad para producir 70 millones de empanadas al año y un mercado atomizado en pequeños comercios que venden empanadas a bajos precios, la llegada de una segunda marca de El Noble era cuestión de tiempo.
Y el tiempo llegó: “la idea es entrar en el segmento medio y medio bajo, con un producto más económico ya que El Noble ocupa un nicho muy alto dentro de su rubro”, explican fuentes de la empresa del grupo Nobles del Sur que conduce Gabo Nazar, también titular de Cardón y de la Asociación Argentina de Franquicias.
Aunque no tienen nombre definido para la marca "de precio" de El Noble, el plan es abrir 50 locales en un período no mayor a dos años en todo el país, aprovechando el sistema de súper congelados con el que cuentan: “las aperturas se harán sobre franquicias de El Noble que no están funcionando muy bien, como es el caso del local en Pacheco, por ejemplo”, se sinceran desde la empresa.  
A un costo de $ 36 la docena de empanadas (alrededor de $ 30 las pizzas) la proyección es que cada local de la nueva marca comercialice unas 25.000 empanadas por mes (y unas 3.000 pizzas mensuales); eso sí, la cantidad de sabores será menor: 10 sabores en empanadas, contra los 27 de El Noble que cuenta con 72 locales en todo el país (5 en Córdoba) y cuya docena de empanadas vale entre $ 60 y $ 70.

Con el primer concesionario Chery debuta CityDrive, la nueva unidad de negocios de Manuel Tagle (nieto) y sus hermanos

(Por Íñigo Biain) La zaga de los Manuel Tagle continúa: el primero creó la empresa allá por 1935, su hijo (hoy también presidente de la Bolsa de Comercio) la extendió como Manuel Tagle e Hijos en 1978 y luego creó el grupo AutoCity; ahora sus hijos (entre ellos Manuel, nieto) montaron CityDrive, cuyo primer concesionario Chery abrieron formalmente esta semana.

Paseshow: la ticketera cordobesa juega fuerte en el interior (objetivo: vender más de 8 millones de entradas en 2026)

(Por Julieta Romanazzi) Mientras Buenos Aires sigue siendo un campo minado para las grandes ticketeras, desde Córdoba Paseshow, la plataforma de venta de entradas y control de acceso (que está detrás de algunos de los festivales y shows más grandes del país), viene creciendo con una lógica distinta: foco en el interior, mucha gente en campo y obsesión por los datos.