Mié 10/11/2010
Jorge Colina: “Estimado Íñigo, tras haber leído las notas publicadas el viernes y sábado pasado en InfoNegocios sobre el documento del PNUD, en nombre de IDESA te escribo para tratar de aportar algo de claridad al tema y sobre el párrafo que hablaba sobre la desigualdad en nuestro país, que luego eliminó. En este sentido, cabría señalar que la evolución de la desigualdad entre 1980 - 2010 de Argentina, por un lado, y de Chile y Brasil, por el otro, no son estrictamente comparables. Chile y Brasil tenían en 1980 un Coeficiente de Gini del orden de 0,56 y hoy tienen de 0,52; mientras que Argentina tenía en 1980 un Coeficiente de 0,39 y hoy tiene de 0,44. Ciertamente que se podría afirmar que la distribución de ingresos `en Argentina empeoró, y en Chile y Brasil mejoró´, pero sería faltar a una parte de la verdad (por eso puede ser pertinente haber eliminado esa frase). En concreto, la situación en Chile y Brasil parten de un escenario de extrema desigualdad en 1980, mientras que Argentina parte desde una posición de relativa igualdad que -se sabe- no era sostenible porque estaba apuntalada por una economía estancada que funcionaba fundamentalmente en base a subsidios cruzados y empleo público. Con la transformación económica que se daría (y que efectivamente se dio), la desigualdad en Argentina aumentó, pero, así y todo, la situación de desigualdad en Argentina sigue siendo mucho mejor que en Chile y Brasil. Por eso creemos que, posiblemente, no era pertinente ese párrafo que se finalmente se eliminó. Si más, aprovecho la oportunidad para hacerte llegar a través de este correo el Informe Semanal elaborado por IDESA titulado `En desarrollo humano, Chile ha superado a la Argentina´ y que justamente trata sobre el índice del desarrollo humano elaborado por el PNUD que revela la pérdida de posición de nuestro país respecto de otros países latinoamericanos, en especial, Chile en este tipo de medición. Informe aquí.
La nota y el debate de un tema urticante, aquí.
Fernando Corzo: "Por favor, señores concejales, de una vez por todas demuestren que están allí para el bien de la ciudad y no el personal. Esta es una oportunidad imperdible para -de una vez por todas- mejorar el tránsito para el futuro. Oponerse por el clásico `sí, pero hacen falta otras cosas...´ no sirve en este caso y demuestra poco interés en el bien de la ciudad, ya que de acuerdo a las informaciones periodísticas ese dinero es sólo para eso. A no oponerse porque sí nomás".
Qué votan -y qué deberían votar- nuestros concejales, aquí.